OCMAL denuncia desalojos violentos en Tundayme.

El Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina OCMAL denuncia ante la opinión pública el violento desalojo de poblaciones en Tundayme para allanar el espacio para la minería a gran escala a manos de ECSA, subsidiaria de Tongling Nonferrous Metals y CRCC China Railway Construction Corporated.

 

Rechazamos toda agresión y atropello a los derechos humanos de las poblaciones que resisten a la instalación de grandes proyectos mineros como el de ECSA en el Ecuador por alterar formas de vida tradicionales, arrebatar el derecho de las poblaciones locales a decidir su propio desarrollo y deteriorar irrecuperablemente el medio ambiente y los ecosistemas.

 

La brutalidad de la minería no respeta ecosistemas, culturas, derechos humanos, economías locales, escuelas y construcciones religiosas.

Innumerables inmuebles han sido destruidos los últimos años para dar paso a la destrucción minera en El Pangui.

 

Una muestra de ello es lo que sucedió el 26 de marzo de 2014, durante la fiesta de San Marcos, la población realizó una celebración religiosa en la iglesia del poblado, sin embargo, el 12 de mayo del mismo año, la empresa resguarda por 50 policías, destruyó la capilla y la escuela.*

 

En la madrugada del 30 de Septiembre de 2015, en un embate más de violencia, 12 familias de San Marcos fueron sacadas de sus viviendas por la Policía Nacional y guardias pertenecientes a la empresa de seguridad privada Serseivi -que actúa bajo órdenes de la empresa minera china-. Una vez que las familias fueron obligadas a salir, sin haber recibido ningún tipo de notificación del desalojo, sus casas fueron derrocadas de manera violenta. Las familias desconocen hasta el momento dónde se encuentran sus enseres.**

Las irregularidades que han acompañado el proceso de despojo de territorios y derechos de las comunidades de Tundayme han sido verificadas por la Contraloría General del Estado el 2013.

 

Declaramos nuestro total y rotundo rechazo a las acciones de ECSA en desmedro de las comunidades afectadas y exigimos la suspensión de toda acción que atropelle los derechos humanos de las poblaciones del Ecuador que legítimamente defienden sus territorios, sus medios de vida y sus ecosistemas.

 

Exigimos a las instancias gubernamentales a abandonar el rol de protección de la gran minería y a tomar partido por los derechos de las comunidades afectadas.

 

Nos mantendremos vigilantes a los futuros hechos y denunciaremos públicamente las amenazas y agresiones de que son víctimas las comunidades de Tundayme.

 

Llamamos a las organizaciones de la sociedad civil a mantenerse alertas, denunciar y difundir públicamente toda información sobre el riesgo de las comunidades afectadas por minería en el Ecuador especialmente las comunidades de Tundayme, El Pangui, Zamora Chinchipe.