Dirigente de CASCOMI: "El objetivo final es desplazar a la gente"

Luis Sánchez, presidente de la Comunidad Amazónica de Acción Social "Cordillera del Cóndor Mirador", CASCOMI fue entrevistado este 19 de febrero de 2015, en el noticiero Notihoy, de Radio Centro en la ciudad de Quito.

 

Durante la entrevista se relató las acciones que viene tomando la empresa EcuaCorriente, ECSA para desplazar a las personas que viven en territorios ancestrales de la Cordillera del Cóndor, para desarrollar la minería a gran escala.

 

Según manifiesta Sánchez, la empresa empezó adquirir tierras de forma ilegítima, a través de terceras personas y/o haciendo firmar acuerdos a sus habitantes en los que conste que se le había pagado por el terreno y que debían salir, también afirma:

 

"les dijeron que les iban a reubicar en la cabecera parroquial, -le vamos a dar una casa nueva de hormigón-, les ofrecieron trabajo y otras cosas, que nunca se cumplió, (les dijeron) -tienes que desarmar tu casa, casa de madera-, desarmaron las casas, la gente tuvo que salir, y todavía están esperando que les reubiquen"

 

Otra forma de operar de la empresa ha sido, desde 2013, con demandas por servidumbres mineras ante la Agencia de Regulación Minera de la provincia, impuestas contra 43 personas, incluido Luis Sánchez, con las cuales se pretenden hacer uso del total de las propiedades a cambio de una compensasión mínima, por los 25 años que dura el proyecto. Sánchez dice que no están de acuerdo con esto porque las tierras quedaría destruidas.

 

En la entrevista también se habló del derrocamiento de la iglesia y escuela de San Marcos, ocurrido en mayo de 2014. El presidente de CASCOMI cuenta que cuando vieron que alambraban este lugar comunitario, construido a base de mingas y que era usado como espacio de encuentro de la comunidad, se acercaron a reclamar y por ello pesa sobre él y 12 personas más un juicio penal donde son acusados de intentar invadir propiedad privada. Hasta el momento se calcula que EcuaCorriente ha logrado desplazar y apropiarse de 4500 ha. pero necesita alrededor de 12 mil ha. para el proyecto.

 

Los efectos de la minería a gran escala se vienen sintiendo y ni siquiera ha iniciado la explotación. Se denuncia que fruto de las perforaciones para exploraciones avanzadas ya se puede percibir la contaminación de los ríos y la disminución de los peces, por la cantidad de lubricantes y otros materiales que se utilizan para estos trabajos. Al caer la lluvia estos residuos caen a los rios y en ciertos sectores el agua ya es más lodo, no se puede confiar en su uso para la necesidades humanas y está alterando las costumbres y formas de vida campesina, comunitaria e indígena.

 

De las 21 familias que vivieron en el Barrio San Marcos, quedó una que se resiste a salir del lugar, en la parroquia Tundayme existen 900 personas que también podrían resultar afectadas. Actualmente se han organizado en colectivos por la defensa del territorio como es CASCOMI.