Policías y guardia privada inician desalojo en Tundayme

30/09/2015

Desde la Comunidad Amazónica de Acción Social "Cordillera del Cóndor Mirador" (Cascomi) denuncian hoy, 30 de septiembre de 2015, que personal de la empresa minera Ecuacorriente S.A acompañado de policías y militares se encuentran en la comunidad de San Marcos, parroquia Tundayme, Zamora Chinchipe, desalojando a los habitantes de la zona que se encuentran defendiendo su territorio.

 “A las 06:00 de la mañana ingresaron a la vivienda de los herederos Uyaguari-Guaman y sacan todas las cosas hacia la calle, esto es un eminente desalojo violento. No se notifico, los comuneros no han ejercido el derecho a la defensa”. Cascomi denuncia que este desalojo se está repitiendo con otras viviendas de otros comuneros de la zona.

   Hace dos semanas la Comunidad Amazónica de Acción Social "Cordillera del Cóndor Mirador” (Cascomi) denunció que personal de la empresa transnacional minera Ecuacorriente S.A ingresaron con dos máquinas excavadoras y un equipo de perforación al sector de Wawaim, comunidad amazónica Cordillera del Cóndor, parroquia Tundayme, cantón El Pangui, provincia Zamora Chinchipe.

Con esto se causará nuevos daños ambientales y sociales a la comunidad. Aproximadamente cien hectáreas serán afectadas por los trabajos relacionados con actividades mineras pues se destruirá el ecosistema para la apertura de caminos y plataformas para perforaciones. Al momento se han realizado tres perforaciones y seis plataformas están listas para las excavaciones.

Alertamos a las autoridades del Estado ecuatoriano y a las organizaciones de derechos humanos del país y del mundo que Ecuacorriente S. A está causando daños ambientales y sociales irreparables a los comuneros al realizar desalojos violentos a vista y paciencia de las autoridades competentes y la justicia parcializada de Ecuador.

  Cascomi responsabiliza al Estado ecuatoriano y a sus gobiernos de turno por todos los daños ambientales y sociales causados en el territorio y serán responsables directos por daños a la integridad física de los comuneros que están defendiendo su tierra al impedir que personas de la minera continúen ingresando a causar más daños en los terrenos de dicha comunidad.